Esta técnica con este nombre tan
particular es ideal para tratar con niños.
Lo que propone esta técnica es
poder decir “NO” de una manera sutil y que no caiga mal.
Esta técnica tiene 3 fases que
deben ser respetadas en ese orden.
1) Mensaje POSITIVO.
2) Mensaje NEGATIVO O DESACUERDO.
3) Mensaje POSITIVO.
1) De esta manera estamos activando cosas
positivas en la otra persona, la halagamos y mostramos lo importante que es
para nosotros.
2) Acá decimos lo que no nos
gusta, no queremos.
3) Mensaje POSITIVO otra vez. En
niños acá podemos reemplazar por lo que queremos que hagan.
Por ejemplo: Felipe de 4 años, no deja de “portarse mal”,
revolea juguetes, le pega sin querer a su hermanita, se lleva por delante a su
mamá, pisa a un compañerito.
1) “Feli,
yo sé que algo te está pasando y que no lo podes expresar, sabes que a mí me
podes contar lo que quieras. Yo te voy a escuchar y prometo ayudarte. Yo sé que vos podes hablar. Yo confío en vos.
2) …Pero
no está bien que le pegues a Emma, o que tires la mochila por ahí o que pises a
tu amigo Fran.
3) Yo
necesito que te calmes, y que hagas lo que mamá te dice. Yo sé que vos podes
hacerlo. Acordate yo confío en vos”
Además de ser un
excelente aliado, la técnica sándwich nos permite acercanos a nuestros chicos y
poder hablarles, con palabras sencillas y fáciles de que ellos entiendan.
Y lo mejor le
damos confianza y seguridad en ellos y en nosotros, fomentamos el habla, y la
escucha.
Nos permite
solucionar problemas y pensar soluciones juntos. Les permite entender, qué es lo que hicieron
mal, y que es lo que nosotros pretendemos de ellos, sin quedarse varados en la
queja sin solución. Y lo mejor de todo…. La podemos aplicar sea cual sea la
edad del niño, siempre y cuando ya tengan adquirido el mínimo sentido de la
comprensión.

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