miércoles, 25 de julio de 2018

Estar en brazos de mamá, una necesidad


Durante los primeros meses el bebé experimenta una vivencia de fusión con la mamá, esto consiste en un estado de indiferenciación entre ambos. No hay diferencia yo / no yo, no hay separación entre los cuerpos. El bebé habita literalmente en el cuerpo de la mamá.  A este proceso se lo denomina EXTEROGESTACIÓN. El bebé se encuentra fue del útero materno pero necesita similares cuidados a los que recibía dentro.  Por esta razón es que necesita el constante contacto con ella y es por eso que muchas veces lloran cuando se los apoya en la cuna o dejan de sentir el contacto con los brazos.  Este contacto le genera al bebé protección, confianza y seguridad, similar al que sentía dentro de la panza de su mamá.
Este proceso, es un proceso largo y que requerirá tiempo, pero es parte del desarrollo evolutivo, para que luego ese bebé se convierte en un ser autónomo.
Al cabo de unos meses irás notando como cada vez, al ser más independiente, el bebé tiene menos necesidad de estar en brazos y solo lo pedirá cuando se sienta temeroso o desprotegido.
En cuanto el bebé logre ser un ser autónomo, que puede trasladarse por sus propios medios (reptar, gatear o caminar) y cuando ya comienza a diferenciarse de un ser distinto a su mamá, verán como esta dependencia absoluta comienza a desaparecer o a manifestarse en menor medida.
Por eso siempre que lo necesite y lo requiera álzalo en brazos… No lo estás malcriando, lo estás educando…

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