miércoles, 25 de julio de 2018

Niños creativos, niños felices


Potenciar la creatividad de un niño es abrirle las puertas a un mundo de oportunidades para su desarrollo, que repercutirá tanto en sus habilidades intelectuales como en su disposición ante la vida.
Dibujar, pintar, inventar canciones, juegos, cuentos o historias nos hace sentir libres, plenos y felices. Nos abre un sinfín de posibilidades para crear situaciones y soluciones, explorar o cambiar. En resumen: la creatividad nos abre a la vida.
La forma más rápida de fomentar la imaginación, la creatividad, y la inteligencia emocional de un niño (capacidad de resolver situaciones de forma lógica y con madurez) es ayudarlo a ser imaginativo y a expresarse libremente.
Las actividades más comunes como dibujar, pintar, escuchar y tocar música, bailar, hacer juegos de rol (juego simbólico), jugar con títeres, disfrazarse, leer cuentos,  fomentar el sentido del humor, compartir e interactuar con otros niños y adultos son el camino más rápido y efectivo hacia un niño feliz, desenvuelto y creativo.
Es importante iniciar al niño en la actividad y luego dejar que él continúe solo, así de esa forma que él mismo explore sus propias formar de realizar la actividad.
¿QUE ES LA CREATIVIDAD?
TODOS somos creativos en mayor o menor medida. Y los niños lo son por naturaleza.
Hay diferentes definiciones de lo que es la creatividad. En la “Enciclopedia de la Creatividad (1999)” se describe la creatividad como “una combinación de habilidad, motivación y una actitud abierta e inquisitiva para la vida”.
Hay muchas definiciones y formas de abordar el tema, lo importante es que nosotros los adultos tomemos conciencia de que nuestros chicos tienen la capacidad innata de ser creativos y que la creatividad NO se limita a ser capaz de hacer arte abstracto, escribir  poesía o diseñar ropa.
Hay muchos grados de creatividad. Algunas personas como los inventores (Einstein, Edison) son creativas con mayúsculas. La capacidad creativa de un niño no ha de compararse con la de los otros, sino valorarla por su disposición a buscar nuevas soluciones, (aunque éstas sean nuevas para él y no para el resto del mundo).
Hay dos maneras de resolver un problema: mediante el pensamiento convergente, éste tipo de pensamiento proporciona una solución única a una cuestión. O el pensamiento divergente (creativo) da lugar a múltiples soluciones a un mismo problema o solución.
La tarea de los adultos, que queremos fomentar la creatividad en nuestros chicos es instigar el proceso de pensamiento divergente, para estimular a los chicos a buscar siempre más de una solución para todo.
En resumen: TODOS los niños son creativos. Lo único que necesitan es alguien que los guíe y los ayude a convertirse en adultos creativos.
“UN NIÑO CREATIVO, SERÁ UN ADULTO MÁS FELIZ Y SIN LÍMITES AUTOIMPUESTOS”.

CREER ES CREAR.

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